sábado, 19 de octubre de 2013

Películas ocultas: Keith

Keith es el nombre de un chico resolutivo e irónico cuya vida choca de bruces con la de Natalie, una estudiante cuyo día a día está perfectamente diseñado para llevarla hacia una vida de éxito. Ambos viven en un pueblo pequeño de Estados Unidos y como en otras muchas películas no tienen nada en común pero sus caminos acaban irremediablemente entrecruzándose.

No obstante, este film poco conocido fuera de las fronteras norteamericanas es una pequeña oda al amor adolescente y a todo aquello que nos define, nos cambia y nos marca a una edad donde las posibilidades de futuro parecen tan infinitas que a veces tenemos miedo de que acaben por extinguirse. Igual que esa camioneta sin frenos que lentamente se mueve hacia el vacío, la película transita por las situaciones de la vida que pueden dejarnos a la deriva, y de todas aquellas personas que pueden salvarnos, empezando por nosotros mismos.

Protagonizada, curiosamente, por el cantante Jesse Macrtney, que hace un gran papel teñido de rubio y alejado de cualquier atributo de estrella pop; y la actriz Elizabeth Harnois, Keith desarrolla un guión afilado, irónico y lleno de fuerza que transmite a la vez una extraordinaria mezcla de melancolía y esperanza sublimadas en la exquisita banda sonora de Tree Adams; la cual navega un sonido entre lo country y lo indie destacando la melodía "Spiked Heels". Todo en un escenario suburbano reflejo de una América de extrarradio donde el uso de la fotografía es capaz de encontrar el romanticismo que envuelve a los personajes en un limbo de oportunidades. Porque al final, el mensaje (sin almíbar y sin concesiones al sueño americano) es el de luchar por vivir y amar como forma de libertad. Aprovechar el tiempo que se tiene y  encontrar la forma de abrirse a otro como forma de encontrarse a uno mismo. Ya que después de todo, el cielo es el límite.

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