lunes, 4 de noviembre de 2013

Recomendación cinéfila: Una cuestión de tiempo.

Resulta difícil encontrar comedias románticas hoy en día que sean capaces de equilibrar su carga de almíbar, sus escenarios de comicidad y su trama sin resultar tópicas, típicas y rosas. Por todas estas razones, que hoy sea viernes 18 de octubre es una gran noticia, ya que se estrena Una cuestión de tiempo, del director Richard Curtis, quien ya actuó como productor en la espléndida e hilarante Cuatro Bodas y un Funeral y se pasó al largo con la archiconocida Love Actually, parte indiscutible del imaginario popular.

Así, en esta comedia (que no lo es del todo), Domhall Gleeson, (quien lo mismo se viste de época para Anna Karenina como de brujo en Harry Potter) accede a su vena cómica interpretando al personaje cuya vida sirve como leitmotiv de una historia tan surreal (todos los hombres de su familia pueden viajar en el tiempo cumplidos los 21 años) como tierna. Rachel McAdams es su partenaire aunque a pesar de que esta sí es una historia de amor, no es sólo un romance. La película entabla, alrededor de una idea original, una serie de situaciones tragicómicas y personajes algo disfuncionales, una conversación intensa, lúcida y empática sobre las razones que nos impulsan a vivir y las personas con las que tenemos la suerte o el acierto de pasar ese tiempo y la lección bien aprendida de que hay que tomar las riendas de nuestro propio destino y comenzar a apreciar los pequeños detalles que conforman nuestro día a día.

Si bien peca de alargarse, no lo hace innecesariamente, porque la narración, con sus idas y venidas constantes, está atada con cuerda flexible y su centro gravitacional siempre vuelve al auténtico núcleo de esta historia, que es la relación, magníficamente bien contada, entre el padre (Bill Nighy) y el hijo viajeros. Además, para todos aquellos amantes del retrato inglés más kitch el film regala los preciosos escenarios de Cornualles y muestra una forma de vida, que sin bien raya en la utopía contemporánea, se hace creíble porque envuelve como un útero materno todas estas historias sobre la familia, la amistad y el amor conyugal narradas sin concesiones al momento romántico. Una nueva pequeña joyita del cine inglés que ofrece mucho más de lo que da a entender.

1 comentario:

  1. Comparto al 100% tu opinión. Me pareció una muy buena comedia romántica, de esas que no te empalagan y que encima logran emocionarte con un argumento que esconde grandes enseñanzas. Ya se echaba de menos algo así.

    Un abrazo.

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