lunes, 2 de diciembre de 2013

" Y el Oscar es para..."

...¿Michael Fassbender? A esta Crítica Descalza le encantaría escuchar tales palabras el próximo febrero en la gala de los Premios de la Academia… y probabilidades hay. Acaba de ser nominado en los Independent Spirit Awards y en los Satellite Awards (¡sí!) y, al fin y al cabo, 12 años de esclavitud no es Shame, esto es, Fassbender no sale desnudo y el film en cuestión toca temas trágicamente sensibles como el esclavismo, aunque ¡Dios salve a los americanos! no habla de impudicias sexuales varias. No obstante, ambas películas han sido dirigidas por Steve McQueen, al que hay que alabar eternamente por darle ese papel de preso en Hunger. Y es que gracias a esos casi veinte minutos de monólogo, Mr. Fassbender es ahora parte inestimable del star system. Con todo, harto de ese paseo de ovejas que es hacer campaña para que luego ni siquiera te nominen, tal y como le pasó hace un par de años, ha dejado claro que estará rodando en Australia y que le deja el peso promocional, por tanto, al estupendo Chiwetel Eijofor, protagonista de la película y otro con muchas posibilidades tanto de estar nominado como incluso de llevarse la estatuilla al salón (o al baño) de su casa.


Y es que (aunque esto se dice siempre) los Oscar de este año están muy reñidos, en varios sentidos. Por ejemplo, hablemos del premio a mejor actriz. Nominadas van a estar tanto Meryl Streep (August: Osage County) como Sandra Bullock (Gravity), aunque el premio se lo van a dar, casi con toda seguridad, a Cate Blanchet por su meteórica actuación en Blue Jasmin. ¿Por qué? Meryl ganó hace un par de años y esa hazaña no va a repetirse hasta que no vuelva a vestir de dorado. Sandra, por su parte, ha sido nombrada Entertainer of the year por la revista Entertainment Weekly (que viene a ser como un premio a la popularidad) y su trabajo en la brillante cinta de Alfonso Cuarón está siendo alabadísimo, tanto como millones está haciendo la cinta en taquilla. Si no se hubiera llevado el premio por ese telefilm que era The Blind Side, este año podría ser una auténtica rival. Pero se lo dieron, y que Sandra Bullock tenga dos Oscar como actriz protagonista mientras Cate Blanchet sólo cuenta con uno como secundaria, es una situación poco plausible. Aunque claro, ahí está Hilary (dientes de conejo) Swan para romper con la regla de unos premios muchas veces rodeados de polémica. Sin irnos más lejos, el pasado febrero la nueva novia de América, Jennifer Lawrence, ganaba con sólo 22 años su primer Oscar por El lado bueno de las cosas; pasando por encima de la extraordinaria Emmanuelle Riva o de Naomi Watts (¿para cuándo su merecidísimo reconocimiento?). Con todo, American Hustle, también de David O.Russell ha triunfado en los premios de los críticos neoyorquinos (NYFCC) como mejor película, mejor guión y (lo más importante) premiando a Jennifer Lawrence como mejor secundaria. ¿Se repetirá el Oscar? Robert Redford, Jared Leto y Cate Blanchet también han sido premiados.

En lo más alto de la lista de nominados tanto de los Espirit como de los Satellite Awards aparecen 12 años de esclavitud y Nebraska (de Alexander Payne), aunque por supuesto hay que tener en cuenta que, como su propio nombre indica, son unos galardones más motivados a premiar los trabajos menos comerciales. De ahí, por ejemplo, que Nebraska cuente con tanta ventaja. No obstante, esta lista sirve como primer baremo, al menos, de ciertos nombres que sin duda se barajarán de cara al resto de entregas premios que empezarán a florecer los próximos meses: Oscar Issac (A propósito de Llewy Davis), Rober Reford (Todo está perdido), Mathew McConaughey (Dallas Buyers Club), Michael B.Jordan (Fruitvale Station), Mr. Fassbender y el también citado Eijofor. ¿Podría ser que Shailenne Woodley (la nueva protagonista de la distopía teen Divergente) entrase en el cupo de Mejor Actriz? Puede. Lo mismo ocurre con July Delpy (Antes del anochecer), aunque me inclino a una nominación por Mejor Guión para esta última, junto a Richard Linklater e Ethan Hawke. Eso sí sería interesante. Lupita Nyong’o (12 años de…) está jugando también sus cartas, apareciendo en todo evento de prestigio hasta la fecha, normalmente del brazo de otro miembro del reparto, como ocurrió durante el pasado Governor´s Ball, o gala de premios honoríficos de los Oscar donde Angela Landsbury fue homenajeada por su carrera y Angelina Jolie lo fue por su labor humanitaria. Con todo, hay muchos títulos y personajes que no están en las quinielas de los Spirit o de los Satellite pero que sí estarán en la de los Oscar, como la edulcoradísima El Mayordomo, Gravity (Bullock y Cuarón), August: Osage County (y su extenso reparto); Idris Elba y su Mandela: Long walk to freedom; o la última (y larguísima: 3 horas) cinta de Martin Scorsese: The Wolf of Wall Street. ¿Al fin un Oscar para DiCaprio?

Descalzándonos completamente, como en este blog siempre se invita, hay otro grupo de carismáticos personajes y películas que podrían dar la campanada (o deberían) como Tilda Swinton (Only Lovers Left Alive) y por qué no su partenaire Tom Hiddleston; Julia Roberts o Benedict Cumberbatch como secundarios por August: Osage County, Joaquin Phoenix y la voz de Scarlet Johansson (que no su cuerpo) por Her; el espléndido James McAvoy tanto por Trance como por Filth la (dicen ya) mejor actuación de su carrera; Spreaking Breakers (y su director Harmony Korine) y ¿qué tal James Franco?, la indie Frances Ha o para muchos una de las mejores películas del año y ganadora en Cannes: La vida de Adèle y sus dos protagonistas, la homónima y Léa Seydux. Ah, y también está Mud, ese otro gran papel de McCounaughey. Realmente opciones hay, ¿verdad? Con todo es posible que las incógnitas sean menos de las que parecen, aunque sin duda el Kodak Theatre volverá a llenarse de grandes nombres, quizá este año más que nunca. Entre tanto se van a dar tantísimos premios que posiblemente se pierda la gracia, como pasó con Anne Hathaway, o puede que la carrera se haga más trepidante. Y es que estos meses de dilatada espera casi acaban por ser más excitantes que la propia gala de los Oscar. Una ceremonia a la que, sólo sea por verle caminar la alfombra roja de esmoquin, cabe esperar que Mr. Fassbender acuda y, quien sabe, quizás escuche aquello del “y el Oscar es para…”

Crucemos los dedos.