viernes, 24 de enero de 2014

Críticas 2x1: La ladrona de libros + Frozen.

La Ladrona de libros

Si hay una extraordinaria cualidad en La Ladrona de libros es haber recreado con gusto e inteligencia la intimidad y textura de la novela de Marcus Zusack, usando la dirección artística y la fotografía para introducir al espectador en una atmósfera de relato. No obstante, el mayor pecado de esta película es su falta de verosimilitud a lo largo de una narración inestable con algunos cambios de ritmo excesivamente radicales, pero que consigue atrapar al espectador gracias a la empatía que se crea con los personajes. Se agradece el cambio de contexto, esta vez reflejando la vida de la población alemana durante la Segunda Guerra Mundial, y el mensaje de fondo, la lectura y la escritura como motores de la esperanza en tiempos de crisis. Algo que resulta tan necesario como evocador, retratando a su vez la problemática de la quema de libros nazi y uniendo a todos los personajes mediante este hilo conductor de creación artística liberadora, para alcanzar la conclusión de que, en efecto, los libros son vida. Por todo esto (y por el imbatible tirón del excelente Geoffrey Rush) la película es tan agradable de ver como cruda es la historia que cuenta en segundo plano. Aunque puede que algunos sigamos preguntándonos si no es un poco forzado ese título de ladrona de novelas que tan poco espacio narrativo ocupa.


 
Frozen

Los comentarios han sido sumamente elogiosos respecto a esta nueva producción made-in-Disney. La Crítica Descalza no irá tan lejos, porque Frozen:El reino de hielo no es tan hilarante, tierna y entretenida como Enredados, si bien las canciones son indudablemente mejores (contando, además, con la voz de Idina Menzel). Lo significativo, no obstante, es que el protagonismo total es para personajes femeninos, dejando a los típicos consortes como elementos coyunturales. Disney sigue profundizando en su temática recurrente: el amor como fuerza demoledora y cura redentora. Si bien esta vez explora principalmente los sentimientos fraternales, y utiliza el romanticismo para reflexionar sobre el tiempo, las afinidades y las situaciones que se se hacen necesarias para enamorarse de alguien. Lo cual no deja de significar un punto y aparte en una empresa (la del ratón Mickey) siempre más propicia a empujar a sus heroínas a caer en brazos del primer príncipe que pasa por la calzada. ¿Está modernizando Disney su discurso? Sin duda. En el campo visual se mantiene el dibujo dulcificado que ya se utilizó en Tangled, aunque las recreaciones y el ambiente invernal (que beben directamente del relato que toman como base: La reina de las nieves) son de agradecer. Además, los típicos (y tópicos) animales cantores son relegados por una vez, para darle protagonismo al estupendo muñeco de nieve.

lunes, 20 de enero de 2014

Award Season: Globos y Óscares Parte 1.

Las nominaciones a los Oscar nos regalaron dos extraordinarias noticias: Leonardo DiCaprio opta a llevarse la estatuilla como mejor actor y Michael Fassbender lo hace como mejor secundario siendo ésta (por 12 años de esclavitud) su primera nominación a los premios de la Academia.  Y es que, como ya hemos dejado caer por aquí previamente, esclavitud sí, desnudos no. A los miembros de la Academia no les importan ni la violencia, ni el drama pero cuando se trata de "impudicias" y gays el Oscar siempre se lo va a acabar llevando Paul Haggis y aquel Crash que dejó a Brokeback Mountain en la butaca. Los americanos son así. Dicho esto, retomemos a Leonardo. Es de justicia que gane. Y que gane por encima de su mayor contendiente, Mathew McConaughey. DiCaprio lleva años demostrando su valía como actor y los Oscar llevan ignorándole desde Titanic; llegando al extremo del año pasado, cuando ni siquiera fue nominado por Django Desencadenado mientras Christoph Waltz se hacía con su segunda estatuilla. McConaughey, por otro lado, se pasó la mayor parte de su vida quitándose la camiseta junto a la hija de Goldie Hawn pero desde que se puso serio (The Lincoln Lawyer) ha venido ofreciendo una media de alrededor de 4 buenos papeles en los últimos 6 años, entre ellos en The Paperboy, Killer Joe, Magic Mike, Mud y la que nos ocupa, Dallas Buyers Club. Todo esto es fantástico, nos descalzamos ante él y nos alegramos de que, al fin, demuestre el gran actor que se escondía bajo esos pectorales al sol. No obstante, si hubiera que pronosticar, esta Crítica apostaría sus euros por el marido de Camila Alves. Y es que a la Academia lo que le gusta es un buen "comeback", no un DiCaprio estable que año tras año ha venido ofreciendo grandes interpretaciones desde el principio de su carrera. Los Globos de Oro premiaron a Leonardo, los Críticos y el Actor´s Guild (SAG) a McConaughey. Lo cierto es que ambos tienen papeletas entre los votantes y saben moverse en el mundo de Hollywood lo suficiente como para convertir esta temporada de premios en algo mucho más divertido.

Volviendo a los Globos y a otras buenas noticias, qué espléndida estaba Robin Wright, ganadora por House of Cards; o Elizabeth Moss, también estupenda. Se agradece mucho que, en ausencia de Homeland, veamos a otros actores y actrices subirse al podio de las excelentes producciones televisivas. Alfonso Cuarón fue nombrado mejor director, algo que, presumiblemente tiene grandes posibilidades de ocurrir de nuevo en los Oscar. Sería una gran noticia, sobre todo porque el mayor mérito de Grávity es tan sencillo como que haya llegado a hacerse, y ese reconocimiento debe ser para su director, productor y guionista. Jared Leto ganó por Dallas Buyers Club el globo a mejor secundario por encima de Fassbender. Desgraciadamente esta está siendo la tónica tanto en los SAG como en otras entregas de premios. Y es que seamos sinceros, Leto hace de travesti, y después de un buen "comeback" lo que más gusta en Hollywood es un buen "makeover". Mucho me temo que tanto Chiwetel Ejiofor como Michael Fassbender tendrán que conformarse estar nominados, porque en lo relativo a 12 años de esclavitud, las únicas opciones realistas son las de Mejor película y Mejor secundaria para Lupita Nyong´o. No obstante, y eh aquí el hecho más preocupante de la noche de los Globos de Oro, es que el premio de “supporting actress” se lo llevase Jennifer Lawrence (por encima de Lupita, pero también de Sally Hawkins o Julia Roberts), convertida sin lugar a dudas en la nueva novia de América y la cual ya tiene en su poder un más que reciente Oscar, con sólo 23 años. Esto NO puede pasar en los Oscar. No debe. Aunque es una posibilidad… Lawrence es el nuevo ídolo de la humanidad y se lo ha ganado, es simpática, políticamente incorrecta y según los estándares Hollywoodienses (y a pesar de su escultural figura) es claramente obesa por lo que se la ha tildado de "chica de a pie", por mucho que aparezca en la híper estilizada campaña de Dior. Al final del día: el mundo la adora. Por eso ganó el año pasado (aunque es una actriz talentosa y ¡sólo al principio de su carrera!) el concurso de popularidad, y podría repetir hazaña.

El otro drama es American Hustle, que se alzó con el premio a mejor película (comedia). Aún no se ha estrenado en España y es muy posible que mi desagrado por su director, David O´Russell, me ciegue. O quizá sea simplemente la profunda impotencia que me produce ver como la tragicomedia de Russell, diseñada para acumular premios, se convierte en la chica más popular de la clase frente a films más marginales, pero excelentes, como Inside Llewyn Davis (obra maestra de los Coehn) que no pudo ser rival ni siquiera en la sección de comedia o musical de los Globos y que ha sido totalmente ignorada de cara a los Oscar. En la sección de drama la ganadora fue 12 años de esclavitud, esperemos que esta sea la pauta a seguir; y en series, indudablemente, Breaking Bad barrió con su última temporada cualquier posibilidad de no alzarse como ganadora. Tina y Amy volvieron como presentadoras de un show mucho más entretenido en los últimos años que la gala de finales de febrero. Con MUCHO más margen para ser políticamente incorrecto, y es que las antiguas humoristas de Saturday Night Live pusieron la guinda a una noche más o menos redonda hablando de la cálida bienvenida vaginal que suelen ofrecen las modelos a Leonardo DiCaprio. Porque, risas aparte, es una verdad como un templo.

viernes, 17 de enero de 2014

12 años de esclavitud: McQueen oscarizable.

En 12 años de esclavitud es la desoladora idea de partida: un hombre nace y crece libre para acabar pasando más de una década de su madurez como esclavo en las peores (y mil veces vistas) condiciones de vida de este maltratadísimo colectivo, la que aporta la auténtica originalidad. No obstante, son la música de Hans Zimmer y la ex-ce-lente fotografía las que componen una visión naturalista y preciosista de un film crudo y paradójicamente narrativamente desadornado. Porque las las películas de Steve McQueen carecen en general de la añadidura melodramática que acoge (o permite) los puntuales estallidos de angustia interpretativa que otras películas sobre la esclavitud han arrojado ante la cámara. No se trata de una ausencia de drama (hay lágrimas, latigazos y otras cosas peores) sino de una ausencia de exhibicionismo, gracias a la delicadeza y en gran medida la honestidad con la que ha sido rodada.

Y es que si bien McQueen ha venido confiando en actores de muchísimo talento para responder a los desafíos del guión, en el caso de 12 años de esclavitud, los personajes se encuentran absolutamente al servicio de la historia y son el director y el guionista, con sus propuestas contextualizantes, es decir: las escenas que desean contar y la forma en que desean rodarlas; quienes convierten esta película en un drama de importantes dimensiones. Es la disposición y composición de dichas escenas lo que revaloriza el film y lo que emociona al espectador. Y es que podemos encontrarnos con un Michael Fassbender desbocadísimo, con un Chiwetel Ejiofor superviviente o con una Lupita Nyong´o sufriente, pero son las situaciones las que nos erizan la piel. Sobre todo, sabiendo que la película está basada en las memorias del protagonista. Con todo, es más que posible que destile un cierto aroma a pretenciosidad en el mensaje promocional, como si ÉSTA fuera la película definitiva sobre la esclavitud. Cuando, mirada de cerca, su magia se despliega al imaginarla como una re-definición de la imaginería cinematográfica vinculada a la esclavitud, abriendo un nuevo camino, planteando una nueva mirada, no imponiéndose como paradigma.
 
En última instancia, el subtexto del film es la certeza demoledora de la existencia de esa enorme mancha enorme y oscura que en EEUU enraizó culturalmente hasta el punto de la repugnancia histórica infinita. 12 años de esclavitud plantea tanto el complejo diálogo entre lo que implica vivir y lo que sucede al sobrevivir, como la comprensible locura que nace endémicamente en aquellas personas enfrentadas a su propia naturaleza esclavista; sumergiéndonos una vez más (si bien no de la misma forma) en una sociedad despreciable donde el tremendo rechazo a la raza negra se convierte en una vil deshumanización que les permite tratar a esas personas peor que al ganado. Es algo perturbador, al fin y al cabo, imaginar que la inteligencia del ser humano le convierte en el único ser capaz de las mayores crueldades dedicadas a sus semejantes. Por eso, a la postre, se hace completamente necesario no sólo que cíclicamente se reanude el debate, sino que alguien nos recuerde cada cierto tiempo nuestros más profundos pecados.

martes, 7 de enero de 2014

Un 2014 de cine.

Enero siempre es equivalente al comienzo de la Temporada de Premios. Los Globos de Oro y las Nominaciones a los Oscar están a la vuelta de la esquina. Ultimamente, en los premios que se han entregado en Estados Unidos, American Hustle ha triunfado ampliamente, igual que Jennifer Lawrence, Cate Blanchet (Blue Jasmine), Robert Redford (All is lost) o Jared Leto (Dallas Buyers Club), pero el 2014 está lleno de películas que inundarán nuestras carteleras hasta el verano.

Comencemos con A propósito de Llewyn Davis, protagonizada por un extraordinario Oscar Isaac y sigamos con Agosto (con Meryl Streep y Julia Roberts) que se estrena el 10 de enero, igual que La ladrona de libros, adaptación de la novela de Robert Zusack; y The Grandmaster, la nueva película de Wong Kar Wai. También en ENERO las tres horas de El lobo de Wall street (17 enero) y Mandela: Long walk to freedom. La segunda parte de Nymphomaniac, Mindscape y  Oldboy a finales de mes (24 enero). Igual que Saving Mr Banks (sobre la filamción de Mary poppins con Tom Hanks como Walt Dinsey), Jack Ryan, la española con guión de Elvira Lindo La Vida inesperada, y American Hustle (31 enero).

En FEBRERO aparece la extraordinaria HER, con Joaquin Phoenix y la voz de Scarlet Johansson; Robert Redford con Todo está perdido; Dallas Buyers Club que pueda darle el Oscar a Mathew McConaughey y Jared Leto;  la tercera hermana Crowley (Donwnton Abbey) junto a Colin Farrell en Cuento de Invierno; Robocop, The Monuments Men la última película como director de George Clooney; Una vida en tres días (Kate Winslet); Enemigo con un intensísimo Jake Gyllenhaal; la francesa Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!.

En MARZO la indie Aloft con Jennifer Connelly;  la secuela de 300 con Eva Green; Ain´t them body saints con Cassey Affleck y Rooney Mara; la última adaptación del cuento de la Bella y la Bestia protagonizada por la nueva estrella francesa Léa Seydux; Pompeya con Kit Harington (Juego de Tronos); la nueva incursión kitch de Wes Anderson The Gran Budapest Hotel y su enorme elenco; y Capitán América: Soldado de Invierno.

ABRIL nos traerá la incursión cinematográfica de Aaron Paul (Breaking Bad) en Need for Speed; el Noé de Darren Aronofsky con Russel Crowe y Emma Watson; la primera parte de la nueva saga teen Divergente protagonizada por Shailene Woodley; la segunda parte del dudoso reboot de Spiderman: El poder de electro y The other woman, comedia con Leslie Mann y Cameron Diaz.

Para MAYO, antes del verano, otra saga juvenil como es Vampire Academy; también Godzilla; y la nueva entrega de XMEN: Days of future past con James McAvoy, Michael Fassbender, Ian McKellen y Patrick Stewart retomando sus míticos papeles; la nueva vuelta de tuerca si-fi estilo Código Fuente como será Al filo de la mañana (Tom Cruise y Emily Blunt) y Maléfica, la incursión Disney de Angelina Jolie como la villana del cuento.

En esa cuenca vacía que suelen resultar los MESES ESTIVALES nos encontraremos con el remake del clásico ochentero Endless love;  Dom Hemingway (Jude Law); El amanecer del planeta de los Simios; la segunda parte de Como entrenar a tu dragón, el último film de los Wachowski, Jupiter Ascending; Transformers en su quinta entrega esta vez sin Shia Labeuf y con Mark Whlaberg; la esperadísima Guardianes de la Galaxia; la adaptación de la exitosa novela de John Green The Fault in our stars de nuevo con Shailene Woodley.

Desde SEPTIEMBRE vuelve a reanimarse la cartelera poco a poco con la sexta parte de Resident Evil; y la tercera saga teen del año: El corredor del laberinto. En octubre la cuarta parte de REC; la nueva aparición David Fincher, Gone Girl. Y en NOVIEMBRE la de Nolan, Interstellar. También la tercera entrega de Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1 (21 novimebre). En DICIEMBRE Exodus el péplum de Ridley Scott rodado en España; y la culminación de El Hobbit, Partida y Regreso.

jueves, 2 de enero de 2014

Descalzando el 2013

Fin de año significa una cosa: listas. Que si los 100 mejores momentos, los famosos más tontos, las cantantes menos pudorosas, las frases que mejor recogen la incoherencia de nuestros políticos y un kilométrico etcétera. No obstante, como Crítica Descalza lo que realmente me interesa son los resúmenes de cine. Durante el último mes casi todo el mundo ha votado su top 10, desde Tarantino hasta J.A Bayona, pasando, claro, por las redacciones de las revistas de cine patrias. Así que aquí os dejo el Top 10 Descalzo del 2013, las personalidades que más han andado sin zapatos y las decepciones cinéfilas a las que, por fin, podemos decir adiós.
 
Las 10 películas más descalzas de 2013
 
1.Gravity
2.Blue Jasmine
3.12 años de esclavitud
4.La vida de Adéle
5.Pacific Rim
8.Una cuestión de tiempo
9.La mejor oferta
10.Mud

 

Los más descalzos de 2013
*
Jennifer Lawrence: no necesita explicación. Tom Hiddleston quien se ha dejado la piel en su gira de promoción de Thor: El mundo oscuro. Charlie Hunnam, que fue Christian Grey durante una semana hasta ceder a la presión y copó, mientras tanto, cientos de titulares relacionados con esa película soft-porn encubierta que es 50 sombras. Michael Fassbender, el cual siempre tiene que estar ahí ya que es un hombre imprescindible; el cuál, además, ha decidido mandar a la Academia a freir espárragos este año. Lars Von Trier, porque sólo a él se le ocurriría estrenar su nueva (y controvertidísima) película Nymphomaniac el día de navidad. Y Patrick Stewart vestido de langosta, se necesita poco más para cerrar el 2013 con una sonrisa.
 
6 películas decepcionantemente no-descalzas
*
El mayordomo: edulcoradísima, efectista y máquina de auto-bombo. 
Los amantes pasajeros: El tráiler era la auténtica película.
Elysium: ¿Dónde quedó distrito 9?
A roma con amor: lo único que se salva es Roma, y no es graciosa.
Cazadores de sombras: Este tipo de películas son un fracaso incluso antes de hacerse.
Cruce de caminos: Esto no es Blue Valentine, es un drama sin sentido, largo y predecible.